El Parque Natural de Arrábida se extiende sobre una superficie de unos 16.500 ha, y abarca no sólo la montaña de Arrábida, sino también todos los alrededores entre la ciudad de Setúbal, Palmela, el mar y el Cabo Espichel, así como un área de mar de unos 5.700 ha, donde se concentra gran parte de la biodiversidad de las aguas oceánicas que lavan estas orillas.

La Arrábida presenta bajo el aspecto botánico, un interés científico excepcional, pero se quedan en esta región varios núcleos de vegetación natural que constituyan una única reliquia única en el Mundo, de los primitivos bosques mediterráneos, hecho bien conocido no sólo a nivel nacional como internacional.

De mayor relevancia es también el patrimonio asociado con algunas de las actividades económicas tradicionales (vino, queso, etc), y también el patrimonio construido existente en el Parque, a saber, el religioso y el militar, lo que refleja l’ importancia histórica de la región en el contexto de los últimos siglos.

El pueblo de Palmela, con cerca de 17 000 habitantes, dominado por su imponente castillo de origen árabe, se encuentra en un espolón de la sierra de Arrábida, la parte superior de la que se puede ver en 360º, toda la inmensidad del espacio circundante.

El Castillo de Palmela, junto con los castillos de Sesimbra y Alcácer do Sal, fue parte de una línea de defensa militar que permitió el control, al sur del Tajo, de una vasta tierra, mar y territorio interior, desde el océano Atlántico hasta bien el interior de las llanuras del Alentejo.

Se trata de una comarca dominada por las actividades agrícolas, de las cuales se destaca la viticultura (y la producción de vino), que ocupa cerca del 70% de la superficie total de viñedos de los municipios de la región vinícola de Setúbal.

La producción de la ganadería y el queso son también actividades económicas muy importantes, teniendo en cuenta la calidad, el prestigio y el despliegue fuerte del queso de Azeitão en el mercado.

Azeitão es un pueblo situado en el Parque Natural de Arrábida, con una fuerte tradición aristocrática y dominada por grandes fincas y mansiones ricas.

El viñedo y la producción de vino es una de sus más importantes actividades económicas, destacando la existencia de grandes bodegas donde se producen algunos de los mejores vinos del país.

Dominada por el gran palacio de los Duques de Aveiro, Azeitão también es bien conocido por su queso y sus postres regionales, incluyendo las famosas “Tortas de Azeitão” y los “Esses”.

Portinho Arrábida es uno de los lugares más emblemáticos del Parque Natural de Arrábida y toda la región, lo que constituye el punto de parada obligatoria para cualquier persona que camina a través de la espectacular costa de Arrábida.

Su playa de arena blanca incrustada en una pequeña bahía entre las montañas y el mar, es uno de los rincones más bellos de la costa portuguesa, y fue considerada como la más hermosa playa natural en Portugal.

Además de la belleza natural y el esplendor de sus playas, este sitio también cuenta con un patrimonio histórico y cultural que merece una visita, incluyendo las ruinas romanas de Creiro, el Museo Oceanográfico instalado en la Fortaleza de Santa Maria de Arrábida, una fortificación militar del siglo XVII, y la Gruta de Stª Margarida, una copia pequeña de la estructura cárstica de la montaña de Arrábida.

Sesimbra es un destino turístico preferido, con altos patrones ambientales y de paisaje, donde lo puerto, los buques de pesca y sus playas son algunos de los rasgos más característicos de este importante centro turístico, donde la cocina está estrechamente vinculada a su tradición pesquera.

Sesimbra, cuyo paisaje está dominado por su imponente castillo de origen árabe, finalmente fue tomado a los moros en 1200 por el rey Sancho I.

Junto con los castillos de Palmela y Alcácer do Sal, el Castillo de Sesimbra fue parte de una línea de defensa militar que permitió el control, al sur del Tajo, una vasta tierra, mar y territorio interior desde el océano Atlántico hacia hasta las llanuras del Alentejo.

El pueblo de Sesimbra, con cerca de 24.000 habitantes, está completamente rodeado por el Parque Natural de Arrábida, ya sea por tierra o por mar, siendo uno de los pueblos pesqueros más característicos de Portugal.

El Cabo Espichel es uno de los locales más notables de la costa portuguesa, estableciendo el final de la zona terrestre y el comienzo de la inmensidad del mar.

El paisaje está dominado por el Santuario de Nossa Senhora do Cabo y el faro de señalización marítima, siendo un local de travesía de miles de aves migratorias a finales del verano y principios del otoño, así como la presencia de especies de lugares más lejanos.

Debido a sus altos acantilados, se presenta como un bueno hábitat de nidificación de algunas especies de aves, como el halcón peregrino.

El énfasis en Cabo Espichel está todavía en su componente geológico, donde se puede encontrar varios conjuntos de huellas de dinosaurios.

La laguna de Albufeira, junto al mar, al norte de Cabo Espichel, es un lugar de rara belleza, donde el verde de los pinos y playas de arena blanca que contrastan con el azul del mar y la laguna misma.

Es un lugar de gran importancia en lo que respecta a las aves, sobre todo en su laguna interior, la pequeña laguna, considerado un “Área de Importancia para las Aves” (IBA).

Se trata de un sitio de anidación de varias especies de aves acuáticas, y también es utilizado por muchos paseriformes durante el paso migratorio de otoño.

Especies residentes: Calamón común, Focha común, Ánaden azulón, Garza imperial,  Carbonero común, Martín pescador, ruiseñores.